Ese aparente tsunami de recuerdos de la semana pasada que no supe ni pude expresar como en realidad lo hicieron las fotos y las canciones por sí mismas, cuando me acordaba todo eso que se ligaba cona A., mi amiga que viajó y de quien volví a saber. Conectarme después de todos esos recuerdos, manteniendo todas nuestras distancias. Sin que nada se convirtiera en símbolo de otra cosa relacionada con la melancolía ni que signifique nada que hubiese querido volver a vivir, la acción que se produjo fue la de remitirme con alegría, de una vez, al presente. Pero no a cualquiera: a uno mejorado por el pasado. A uno renovado y limpio que no quiere volver a recordar así, en la misma dirección ni con la misma intensidad, que no lo necesita porque siente (o, mejor, sabe) que falta mucho por vivir y que lo mejor todavía no llegó, pero hay que hacerle lugar para que aparezca (sino, capáz que no viene porque piensa que no hay lugar y nada que ver).
Me deshago de los restos y los miro agradecida, pero mas por haberme dejado este presente que todavía no conozco, que voy descubriendo y haciendo mientras vivo, aún cuando intento decirlo con palabras inadecuadas, edulcoradas como ahora. Las dejo salir, es una manera más de vaciarse. Porque para llenarse primero hay que vaciarse y para vaciarse hay que saber o expresar (de las tantas maneras posibles). Y lo que se expresa se sublima, se transforma y sale de uno. Es como un eco, no importa la intensidad ni la forma. Emitir un sonido que se amplifica en el aire. Ni las cosas ni los que las significan son las mismas en pleno proceso de transformación: las palabras y todo lo que designan tiene un peso menor, como si hubiesen lavado de sentido, porque a veces los hechos importan mas que las palabras y son tan poderosos y mudos que no peuden decirse. Lo real se eleva por encima de lo que fue y en ese acto rejuvenece y se libera. Se transforma (ahora no está tan cerca e invisible: se aleja y se puede ver mejor). Claro, las reacciones no pueden sejar de ser viejas (son como espejusmos, primitivas), pero nada importa como antes, ni de esa manera. Es real y tanto mejor, fruto de intentos, de trabajo intenso sobre y con uno, es experiencia del desnivel (el propio y todos los ajenos que se vuelven uno y la experiencia). Es lo invisible entre lo visible.
El poder objetivar como lo mejor que podía pasar, aunque no tenga ni pálida idea de adonde pueda llevarme (¿alguien lo supo, lo sabe?): descartar lo que sí sé que ahora no va, que no hay manera o aunque sea un intento mas (pq todos sabemos cuando algo no va y cuando da para un poco más), lo que por pereza arrastré durante ese lapso de tiempo y se adhirió de tanto estarse ahí, sin saber que función cumplámos el uno para el otro (la cosa para conmigo y viceversa). También me doy cuenta de que si no está puede venir otra cosa mejor y así desapegarse de lo viejo que no entiendo, desambiguar y, de la manera mas global posible, simplificar. Esa limpieza que agiliza los procesos y nos descubre mas livianos, mas tranquilos y mejores.
Pero antes no era, no pudo ser antes, porque tenía que ser otra cosa para que después venga lo que es ahora. Y aunque me enrosque al querer decirlo, contradiciendo la idea, prefiero hacerlo con las palabras por fuera que reproducirlas por dentro. Una vez más y como sea, hay que simplificar.
lunes, 9 de junio de 2008
martes, 3 de junio de 2008
Un clavo saca otro y así (no hablo de chicos precisamente, sino de cosas). Chiches tecnológicos + la vida + circunstancias en general. Focalizar una y otra vez hasta darse cuenta lo importante, mientras escribo bajo el tinte que puedan dar las primeras canciones de Dark side of the moon, de Pink Floyd. Acordes malgastados (también por dentro) y ataques adolescentes contra uno mismo. Casualidades que no lo son, como el reencuentro con Mecha en un 168 un Jueves a la noche hace masomenos un mes, la charla casual que me alentó a dar S. y A. del A. y ahora como se puede mientras todavía me adapto al ritmo de Salguero capicúa, mientras algunos amigos se reciben, otras reciben becas y se van a Francia, otros ganan premios y yo me emociono. Aparece la idea de autogestión con la pequeña S., ese sueño algunas veces charlado, difícil ero no imposible. Propongo ver, con tiempo. S. es amiga de la vida y, a veces, cuando hablamos me resurgen imágenes de ese antes por instantes (incluyo la despedida de A., todo ese pre Israel, todas esas noches por las esquina de Flores, los recuerdos de A. se potencian justo ahora pero ella está tan lejos, somos y fuimos tan distintas, tan la antítesis que genera misterio que, ¿para qué? para algo existen los recuerdos inevitables. Creéme, los mas fuertes estan por Flores.
Espero el cambio. Una y otra vez al punto cero. Transmuto. Sueño cosas imponentes y pienso una vez mas en la teoría de las vidas pasadas porque es muy improbable que alguien toque el piano y recrée un ambiente clasicista con letra inglesa justo en esa hora de la mañana. No sé. Me aparecen imágenes del C.B.C ., como si fuera poco. Por momentos creo haber readquirído el rol de retroceder (emotions included) y eso presupone varios mieditos. Incluso esa actitud cambió, y por completo. Ya casi nada representa ni es lo mismo que antes. Se nota. Incluso a niveles profundos. Me da miedo, me libera, me confunde. Llas madres jóvenes pasan con sus carritos de bebés, aunque sean las once de la nochede un día cualquiera. Ahí, una baja un poco y empeiza a ser quien es posta.
Espero el cambio. Una y otra vez al punto cero. Transmuto. Sueño cosas imponentes y pienso una vez mas en la teoría de las vidas pasadas porque es muy improbable que alguien toque el piano y recrée un ambiente clasicista con letra inglesa justo en esa hora de la mañana. No sé. Me aparecen imágenes del C.B.C ., como si fuera poco. Por momentos creo haber readquirído el rol de retroceder (emotions included) y eso presupone varios mieditos. Incluso esa actitud cambió, y por completo. Ya casi nada representa ni es lo mismo que antes. Se nota. Incluso a niveles profundos. Me da miedo, me libera, me confunde. Llas madres jóvenes pasan con sus carritos de bebés, aunque sean las once de la nochede un día cualquiera. Ahí, una baja un poco y empeiza a ser quien es posta.
jueves, 22 de mayo de 2008
Tengo todos mis cuadernos de los últimos diez años amarrados a una bolsa, guardados en un rincón de mi ex habitación, en mi éx placard que ahora se va llenando de pinceles y maderas, maderitas y cuadros. Un atelier de la madre que ahora, además de pintar cada vez mejor, hace cositas en cerámica.
El Domingo pasado, como hasta ahora todos, almuerzo -merienda- cena en casa de padres y aprovechar para traer cada vez mas papeles para intentar seleccionar lo que se que no puedo, porque me voy a terminar trayendo todo, aunque sean cosas del secuntdario para mis alumnos, para mis futuros alumnos textos de historia, no sé. seguro que sirven y otros no los quiero tirar, ¿justo a mí me dicen? en esta casa llena de objetos sin sentido y cada vez mas cosas y cositas, en este museo- casa que ustedes crearon con plena conciencia, ustedes quienen que justamente yo tire algo qu saben que no voy a tirar?
Bueno.
El Domingo pasado, como hasta ahora todos, almuerzo -merienda- cena en casa de padres y aprovechar para traer cada vez mas papeles para intentar seleccionar lo que se que no puedo, porque me voy a terminar trayendo todo, aunque sean cosas del secuntdario para mis alumnos, para mis futuros alumnos textos de historia, no sé. seguro que sirven y otros no los quiero tirar, ¿justo a mí me dicen? en esta casa llena de objetos sin sentido y cada vez mas cosas y cositas, en este museo- casa que ustedes crearon con plena conciencia, ustedes quienen que justamente yo tire algo qu saben que no voy a tirar?
Bueno.
sábado, 17 de mayo de 2008
Viernes, 20:15 hs. Recorrido almagrense en busca de algún lugar nuevo de depilación. Tan desesperada, que no me dí cuenta de las cuatro peluquerías que tengo enfrente y cuya depilacion todavía no probé podían salvarme(dos de ellas porque me deprimen un poco y son atendidas por hombres).
Sé que es tarde, pero siempre está la salvadora de Gascón y Sarmiento, aunque sé como depilan ahí y prefiero evitarlo. Voy directo -y al fin- al Lorena Brenta que descubrí a una cuadra y media de casa. Cuando paso por enfrente veo el cartelito y pienso ¨tengo que probar ahí, a ver que onda, espero que sea la hermana de Mónica -Brenta, la famosa cadena- y que sepa depilar bien, que valiente Lorena que se puso local propio. ¿como habrá sido la historia? ¿serán hermanas?, ¿habrá pica entre Mónica y Lorena? etc¨. Toco timbre, me responden que hasta las 19:30, que mañana también abren. Necesito ahora. Camino hasta Gascón, paso por Disco y, por las dudas, cruzo Corrientes a ver si está abierta la otra pelu que probé algunas veces y normal. Siempre hay alguna depiladora que una prefiera mas que otra, aunque sepas que te charlan y a veces esperan respuesta o te tratan de usted y no da tratarte de usted en esa situación. Vuelvo a cruzar Corrientes y ahi estoy. Mientras espero, veo pasar a Barbi, que ni me ve. Me acuerdo que ella me recomendó la de Gascón y Humahuaca pero estaba en una situación como esta y vino a esta. La veo cuando está por abrir la puerta de calle. Le grito pero no escucha.
Me llaman. Me atiende la misma señora de la vez pasada. Paso.
-¿que te hacés, mami?
-media pierna, cavado y axilas.
- bueno, esperame que ya vengo.
Hay algunas tarjetas con poemas de amor en la pared. la que llego a leer habla del milagro de tener un hijo. Arriba tiene una máscara de cerámica con brillitos.
Me pongo a pensar en la incomodidad de ¨esa¨ espera. Me acuerdo de que justo lo hablamos el Lunes con P. y S.,: la charla banal para tapar ese momento, los temas del ¨mientras tanto¨, la situación entre íntima y común.
Apenas llega con la cera me atajo con lo de los pelos finitos pero ¨larguitos¨, pensé que con la pinza alcanzaba masomenos. No sé que me pasó (y es verdad), anets me crecían normales, mas cortos, etc. No me acuerdo que me dice, creo que nada. Me aguanto la cera aunque queme demasiado. Dos veces levanto como reflejo la pierna porque me quema, en los tobillos. Cuando termina, hago un comentario tipo ¨que suerte, no mas pelos¨ y me pregunta si estoy tomando pastillas anticonceptivas. ¨Porque eso opuede influír en las hormonas¨.
- Ahh -me quedo pensando-. No sabía. Voy a averiguar.
- Bueno bebé, te espero afuera.
No sé. Extraño a Mónica Brenta. Era como mas anónimo.
Sé que es tarde, pero siempre está la salvadora de Gascón y Sarmiento, aunque sé como depilan ahí y prefiero evitarlo. Voy directo -y al fin- al Lorena Brenta que descubrí a una cuadra y media de casa. Cuando paso por enfrente veo el cartelito y pienso ¨tengo que probar ahí, a ver que onda, espero que sea la hermana de Mónica -Brenta, la famosa cadena- y que sepa depilar bien, que valiente Lorena que se puso local propio. ¿como habrá sido la historia? ¿serán hermanas?, ¿habrá pica entre Mónica y Lorena? etc¨. Toco timbre, me responden que hasta las 19:30, que mañana también abren. Necesito ahora. Camino hasta Gascón, paso por Disco y, por las dudas, cruzo Corrientes a ver si está abierta la otra pelu que probé algunas veces y normal. Siempre hay alguna depiladora que una prefiera mas que otra, aunque sepas que te charlan y a veces esperan respuesta o te tratan de usted y no da tratarte de usted en esa situación. Vuelvo a cruzar Corrientes y ahi estoy. Mientras espero, veo pasar a Barbi, que ni me ve. Me acuerdo que ella me recomendó la de Gascón y Humahuaca pero estaba en una situación como esta y vino a esta. La veo cuando está por abrir la puerta de calle. Le grito pero no escucha.
Me llaman. Me atiende la misma señora de la vez pasada. Paso.
-¿que te hacés, mami?
-media pierna, cavado y axilas.
- bueno, esperame que ya vengo.
Hay algunas tarjetas con poemas de amor en la pared. la que llego a leer habla del milagro de tener un hijo. Arriba tiene una máscara de cerámica con brillitos.
Me pongo a pensar en la incomodidad de ¨esa¨ espera. Me acuerdo de que justo lo hablamos el Lunes con P. y S.,: la charla banal para tapar ese momento, los temas del ¨mientras tanto¨, la situación entre íntima y común.
Apenas llega con la cera me atajo con lo de los pelos finitos pero ¨larguitos¨, pensé que con la pinza alcanzaba masomenos. No sé que me pasó (y es verdad), anets me crecían normales, mas cortos, etc. No me acuerdo que me dice, creo que nada. Me aguanto la cera aunque queme demasiado. Dos veces levanto como reflejo la pierna porque me quema, en los tobillos. Cuando termina, hago un comentario tipo ¨que suerte, no mas pelos¨ y me pregunta si estoy tomando pastillas anticonceptivas. ¨Porque eso opuede influír en las hormonas¨.
- Ahh -me quedo pensando-. No sabía. Voy a averiguar.
- Bueno bebé, te espero afuera.
No sé. Extraño a Mónica Brenta. Era como mas anónimo.
jueves, 8 de mayo de 2008
Miedo a dormir por la pesadilla de ayer: algo heavy, con las drogas. Una familia que no conozco me drogaba contra mi voluntad y yo que tenia miedo de no poder escaparme. hoy en un viaje escribí dos poemas, uno de mujeres en una sala de espera. El miedo a los 26 y todo ese mambo de la responsabilidad, del tiempo que pasa y la edad, de sentirme siempre un año menos que el que porto y toda la enorme búsqueda de las palabras para decirme que no encuentro (y hasta cuando vas a seguir buscándolas?). el otro poema sobre mujeres de todos los tipos: las metas cumplidas y las que todavìa no, las que se agregan cuando crecemos, las que logran y las que esperan y eso que escuché en el Mc Donalds de Colegiales (charla de jovencitos) de que para las mujeres es jodido todo después de cumplir treinta. Esa noche apenas llegué a casa lloré como media hora seguida o màs y le dije porfavor, si me estás mirando ahí ariba, necesito que me presentes alguien de verdad, vos sabès, antes de que sea demasiado tarde. De no ser así, creo que ahí si habría que tomar serias medidas. Ahora tambièn, pero hasta dentro de no mucho, creo.
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